Una noche que prometía gloria terminó en catástrofe. Boca Juniors cayó 1-0 contra Universidad Católica y quedó eliminado en fase de grupos de la Copa Libertadores por primera vez en 32 años.
La última vez que había sucedido fue con el equipo dirigido por César Luis Menotti en 1994.
El Xeneize no tenía margen de error: necesitaba imperiosamente sumar de a tres para meterse en los octavos de final, ya que cualquier otro resultado iba a decretar su eliminación temprana del máximo certamen continental y el posterior pasaje a la Copa Sudamericana.
El golpe llegó temprano. A los 33 minutos, Clemente Montes se acomodó en la puerta del área rival, enganchó de izquierda al centro y encajó un derechazo contra uno de los palos de Leandro Brey para marcar el único gol del partido. Desde ese momento, La Bombonera comenzó a hervir.

En un duelo en el que el Xeneize fue amplio dominador desde el juego, la posesión y la cantidad de oportunidades, a la visita le alcanzó un certero remate de afuera del área para quedarse con el triunfo y el primer lugar del Grupo D.
El pitazo final desató la tormenta. El hincha ya no resistió y cantó «que se vayan todos», apuntando contra «la comisión». Leandro Paredes les pidió perdón a los hinchas, que se retiraron furiosos de la Bombonera.
La eliminación suma a las últimas cuatro derrotas consecutivas de Boca como local, y deja un tendal deportivo y político: Claudio Úbeda termina contrato y todo indica que no seguirá, mientras que Juan Román Riquelme suma otro fracaso en una gestión cada vez más cuestionada.
El elenco de la Ribera se medirá en el playoff de la Sudamericana ante O’Higgins de Chile.