Moscú. – La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió información a las autoridades rusas sobre las circunstancias de la muerte de una mujer a quien se sospecha que contrajo peste, mientras la respuesta de Moscú es cuestionada por la falta de claridad.
Se trata de Daria Shipilova, de 28 años, quien trabajaba en un instituto de investigación sobre la peste en Irkutsk, en Siberia, a unos 4,200 kilómetros al este de Moscú. Según medios rusos, cuyos reportes las autoridades no han confirmado, su muerte fue seguida por la cuarentena de hospitales y por la observación de decenas de personas.
Rospotrebnadzor, la agencia sanitaria rusa, no ha confirmado que se trate de peste y atribuye el fallecimiento a una «neumonía de etiología desconocida», versión que choca con lo que citan canales rusos de Telegram.

La OMS indicó que no hay una causa de muerte confirmada oficialmente y que las pruebas de laboratorio estarían en curso. Con la información no oficial disponible, el riesgo para la población general parece bajo, y se actualizará la evaluación cuando haya más datos.
Añadió que, según los reportes, todos los contactos fueron identificados y vigilados, sin síntomas hasta ahora, y que ofreció apoyo.
Estados Unidos instó a Rusia a compartir información precisa de forma rápida y abierta, y la Comisión Europea sigue el caso de cerca.
Rospotrebnadzor descartó un accidente de laboratorio y afirmó que los estudios no hallaron microorganismos vinculados a su trabajo ni infecciones entre quienes tuvieron contacto con ella.
Su jefa, Anna Popova, viajó a Irkutsk el 2 de octubre y se aprobó un plan de acción operativo.
Medios independientes reportan que el personal del instituto permanece aislado en el edificio desde el 2 de octubre y que circulan versiones contradictorias sin confirmar.