Muñoz no renuncia y desnuda la crisis de la DCLN

Comparte si te gusta

El director de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DCLN), Ramiro Fernando Muñoz, salió al frente este miércoles para desmentir categóricamente los rumores que circulaban sobre su supuesta renuncia al cargo. Con voz firme y sin rodeos, el funcionario aseguró que continuará al frente de la institución y aprovechó el momento para revelar una realidad que pocos conocen: la DCLN opera en condiciones que él mismo calificó de inconcebibles para una entidad del Estado con responsabilidades tan críticas.

Y las cifras hablan por sí solas. La dirección encargada de combatir uno de los mayores flagelos que enfrenta Honduras cuenta con apenas unos 200 agentes para cubrir todo el territorio nacional, carece de edificio propio, y arrastra un déficit crónico de infraestructura, logística y presupuesto. Como si fuera poco, durante años no se ha impulsado la formación de nuevos detectives especializados, lo que amenaza seriamente el relevo generacional dentro de la institución.

«Hacemos lo que podemos con lo que tenemos», reconoció Muñoz sin eufemismos, en una declaración que sintetiza con crudeza el estado en que se encuentra la dependencia antidroga del país. El director advirtió que, si esta situación no se corrige a tiempo, la DCLN podría quedar gravemente debilitada en los próximos años, justo cuando el narcotráfico recrudeció su presencia y capacidad operativa en la región centroamericana.

Muñoz hizo un llamado urgente a las autoridades competentes para que demuestren mayor voluntad política en el fortalecimiento de la institución, tanto en recursos humanos como materiales. Subrayó que no basta con exigir resultados a una unidad que trabaja con las manos atadas, y que combatir el narcotráfico con eficacia requiere inversión real, no solo discursos.

La revelación encendió el debate sobre las prioridades del Estado hondureño en materia de seguridad y lucha antidrogas.