** Anuncia estrategia de recuperación y modernización de la estatal eléctrica
El presidente del Congreso Nacional, Nasry Asfura, despejó una de las dudas que más inquietud genera en amplios sectores de la sociedad hondureña: su gobierno no contempla privatizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El anuncio lo realizó durante su participación en el III Foro Iberoamericano de Turismo Honduras 2026, donde el mandatario aprovechó el escenario internacional para trazar las líneas generales de su política energética.
Asfura fue categórico al señalar que el enfoque de su administración no pasa por trasladar la estatal eléctrica a manos privadas, sino por emprender un proceso profundo de recuperación y modernización institucional que permita sanear sus finanzas, mejorar la prestación del servicio y devolverle la viabilidad operativa a una empresa que arrastra una crisis estructural desde hace años.

La ENEE es considerada uno de los principales desafíos financieros del Estado hondureño.
Sus pérdidas acumuladas, el elevado índice de energía no técnica, la deuda con generadores privados y la obsolescencia de parte de su infraestructura la convierten en una carga significativa para las arcas públicas y en una fuente constante de frustración para los usuarios que enfrentan apagones, tarifas elevadas y un servicio que no responde a las exigencias del siglo XXI.
La postura del presidente contrasta con las presiones de organismos financieros internacionales que históricamente han condicionado sus apoyos a reformas estructurales en el sector energético, incluyendo esquemas de participación privada en la distribución y generación de electricidad.
Con esta declaración, Asfura marca una posición política clara frente al debate energético nacional y asume el compromiso de transformar la ENEE desde adentro, un reto que sus antecesores intentaron sin éxito y que el país no puede seguir postergando.