Honduras enfrenta un serio problema de identificación vehicular. Bessy Alvarado, directora del Registro Vehicular del Instituto de la Propiedad (IP), confirmó que cerca de un millón de vehículos y motocicletas circulan actualmente por las calles del país sin placas, una cifra que refleja el rezago acumulado durante años en la entrega de estas identificaciones obligatorias.
Ante la magnitud del problema, las autoridades proyectan que la entrega de las nuevas placas vehiculares se concrete a finales de 2026.
Para llegar a ese plazo, el Instituto de la Propiedad ya puso en marcha el proceso de licitación que permitirá seleccionar a la empresa encargada de fabricar y suministrar las nuevas identificaciones.

Las empresas oferentes deberán presentar sus propuestas el próximo 9 de junio, y la adjudicación del contrato está prevista para finales de ese mismo mes.
La ausencia de placas en un número tan elevado de unidades representa un desafío para la seguridad vial y ciudadana, ya que dificulta la identificación de los vehículos en caso de accidentes, robos o infracciones de tránsito.
Expertos en movilidad han señalado que la regularización de esta situación es urgente y que el Estado debe garantizar agilidad y transparencia en todo el proceso de adquisición y distribución.
El Instituto de la Propiedad aseguró que el proceso licitatorio se desarrollará con apego a la normativa vigente y bajo criterios de calidad, seguridad y costo. Una vez adjudicado el contrato, comenzará la producción de las placas, cuya distribución se coordinará con las autoridades de tránsito a nivel nacional.
Con esta licitación, Honduras da un paso concreto hacia la regularización de su parque vehicular y envía una señal de que el Estado está dispuesto a resolver uno de los problemas más visibles de la gestión del transporte en el país.