Alerta por tormentas eléctricas severas que azotan Texas

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Una poderosa línea de tormentas eléctricas severas se desplazó por amplias regiones de Estados Unidos, dejando a millones de ciudadanos bajo alertas de emergencia en al menos siete estados y generando condiciones peligrosas en zonas densamente pobladas del país.

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las tormentas, que se desplazan a velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, son capaces de producir ráfagas de viento de hasta 96 kilómetros por hora y granizo del tamaño de una moneda de medio dólar, con impactos que van desde árboles y líneas eléctricas derribadas hasta daños en vehículos y edificios. Las alertas abarcan partes del noreste, medio oeste, sur y Texas.

Entre las zonas más afectadas se encuentran el condado de Hartford en Connecticut, incluyendo ciudades como Hartford, Bristol y Manchester; los condados de Wayne, Macomb y St. Clair en Michigan, que comprenden el área metropolitana de Detroit; los condados de Hendricks y Marion cerca de Indianápolis en Indiana; y partes del norte de Louisiana, sur de Arkansas y este de Texas, incluyendo Shreveport y Marshall.

En el área metropolitana de Detroit, las tormentas son capaces de producir granizo de mayor tamaño, de hasta media pulgada en el condado de Wayne, lo que representa una amenaza significativa para vehículos y estructuras. En Indiana, las precipitaciones torrenciales que acompañan a los vientos fuertes también elevan el riesgo de inundaciones repentinas.

Los meteorólogos advierten que en algunas zonas el daño por viento puede ocurrir antes de que lleguen la lluvia o los rayos, lo que exige que los residentes busquen refugio de inmediato sin esperar a que las condiciones empeoren visiblemente. Las autoridades recomiendan trasladarse al interior de un edificio sólido, en el piso más bajo, y evitar circular en carretera durante el paso de las tormentas.

La amenaza no se limita a las alertas inmediatas. Vigilancias meteorológicas más amplias permanecen activas hasta las horas nocturnas, y los expertos no descartan que nuevas advertencias sean emitidas con escaso margen de aviso si las condiciones continúan deteriorándose.