Cortés — Un importante golpe al crimen organizado asestaron las autoridades hondureñas tras el decomiso de un cargamento ilícito que incluye cuatro fusiles AR-15, un rifle calibre .50, siete pistolas, un revólver, cargadores, accesorios para armamento y presunta droga, todo hallado cuidadosamente oculto en el interior de un contenedor en el departamento de Cortés.
El operativo, que representa uno de los decomisos de armamento más significativos registrados recientemente en la zona norte del país, evidencia la sofisticación con la que las estructuras del crimen organizado intentan introducir arsenales de guerra al territorio hondureño, aprovechando el intenso flujo de carga que caracteriza a uno de los departamentos con mayor actividad portuaria y comercial de Honduras.

Entre el material incautado destacan los fusiles AR-15, armas de alto poder utilizadas frecuentemente por grupos criminales y estructuras de narcotráfico, así como el rifle calibre .50, una pieza de fuego de guerra capaz de perforar blindajes y cuya presencia en el país representa una amenaza directa a la seguridad pública y a las fuerzas del orden.
Los cargadores y accesorios para armamento decomisados sugieren que el cargamento estaba destinado a equipar de manera integral a una estructura criminal de considerable envergadura, mientras que la presunta droga hallada junto al arsenal refuerza la hipótesis de que se trata de una operación vinculada al narcotráfico organizado.
Las autoridades competentes resguardaron las evidencias y abrieron las investigaciones correspondientes para determinar el origen del cargamento, su destino final y la identidad de los responsables de su introducción al país.