Honduras estrena un nuevo cuerpo policial de élite con filtros de ingreso sin precedentes. La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas, conocida como DAET, avanza en su proceso de conformación con una contundente señal de depuración: al menos el 90% del personal de la desaparecida Dipampco no superará las pruebas a las que está siendo sometido para integrarse a las nuevas filas.
Así lo confirmó el subcomisionado Jorge Molina, jefe designado de la DAET, durante su participación en el foro Frente a Frente de Televicentro, conducido por Renato Álvarez.
La cifra no es menor. Significa que la mayoría de quienes integraban la antigua Dirección Policial Anti Maras y Pandillas quedará fuera del nuevo organismo, lo que evidencia el nivel de exigencia con que las autoridades policiales han decidido construir esta nueva estructura.
Solo algunos agentes y personal técnico de la ex Dipampco lograrán hacer la transición, según precisó el subcomisionado Molina.
La DAET nació como respuesta directa al escándalo que sacudió a la Dipampco luego de que cinco de sus agentes fueran asesinados en Corinto, Omoa, Cortés, tras realizar una operación que las autoridades de la Secretaría de Seguridad declararon irregular y no autorizada.
El hecho obligó a las autoridades a replantear desde sus cimientos la estructura encargada de combatir maras, pandillas, asociaciones terroristas y crimen organizado en Honduras.

A diferencia de su predecesora, la DAET no operará de forma autónoma. Estará adscrita a la Dirección Policial de Investigaciones y cuando deba ejecutar operaciones en campo, contará con el respaldo de las fuerzas especiales de la Policía Nacional.
Su enfoque principal será la investigación e inteligencia criminal, trabajando de manera articulada con otras agencias policiales nacionales e internacionales.
Uno de los aspectos más destacados del nuevo modelo es el sistema de control interno que se implementará sobre sus propios agentes.
El subcomisionado Molina adelantó que se vigilará de manera permanente el comportamiento y el modo de vida de cada miembro de la DAET, identificando como primera señal de alerta cualquier nivel de gasto que no corresponda con los ingresos del agente.
La división será certificada con asistencia de gobiernos amigos y sus integrantes estarán sujetos a investigaciones continuas.
Honduras apuesta así por una nueva élite policial que no solo combata al crimen organizado desde afuera, sino que garantice que la corrupción no vuelva a infiltrarse desde adentro.