Honduras atraviesa una de sus temporadas más críticas en materia climática. Una sequía extrema combinada con temperaturas que rozan los 40°C en el sur del país pone en alerta a las autoridades, que llaman a extremar precauciones especialmente con niños, adultos mayores y personas de la tercera y cuarta edad.
El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) informó que a partir de este sábado 25 de abril y hasta el 5 de mayo, Honduras experimentará mayor calor debido al primer paso del Sol por el cenit, fenómeno en el que los rayos solares inciden de forma perpendicular sobre la superficie terrestre, reduciendo las sombras al mínimo cerca del mediodía.
Los departamentos de Choluteca y Valle registran las temperaturas más extremas del territorio nacional, con máximas que alcanzan los 40 grados Celsius, siendo la región sur la más castigada por el calor.

El escenario empeorará en los próximos meses. El Cenaos proyecta la llegada del fenómeno El Niño entre abril y mayo, con una intensidad débil desde junio de 2026, lo que implicaría sequías, déficit de lluvias y altas temperaturas, especialmente en el Corredor Seco.
El pronóstico climático 2026 anticipa una canícula más larga de lo habitual, que iniciaría después de la primera semana de julio y se extendería hasta finales de agosto, aproximadamente 15 días más que lo normal, condición que podría afectar gravemente los cultivos de maíz en Choluteca, Valle, Francisco Morazán, La Paz, Comayagua y El Paraíso.
La amenaza no se limita a la tierra. Expertos advierten que el calentamiento del Pacífico asociado al fenómeno podría potenciar huracanes de mayor intensidad en la próxima temporada, para la cual Copeco ya pronostica la formación de 13 tormentas en Honduras durante 2026.
Las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, evitar exposición solar entre las 11:00 a.m. y las 4:00 p.m., usar ropa ligera y permanecer en espacios frescos. La población más vulnerable —niños, embarazadas y adultos mayores— debe recibir atención prioritaria ante el riesgo de golpes de calor que puede ser mortal si no se actúa a tiempo.