Golders Green bajo shock: apuñalamiento masivo obliga a máxima alerta

Comparte si te gusta

El gobierno británico elevó el nivel de amenaza terrorista a “severe” —el segundo más alto en la escala oficial— tras el ataque con arma blanca registrado en Golders Green, al norte de Londres, que dejó varios heridos y generó alarma en la comunidad.

La decisión fue anunciada por la ministra del Interior, Shabana Mahmood, quien subrayó que la medida responde a la gravedad del incidente y a la necesidad de reforzar la seguridad en todo el país.

De acuerdo con la Policía Metropolitana, el ataque ocurrió en horas de la tarde cuando un individuo armado con cuchillo agredió a transeúntes en una zona concurrida.

El sospechoso fue detenido poco después y permanece bajo custodia, mientras la unidad antiterrorista investiga posibles vínculos con extremismo. Aunque las autoridades no han confirmado la motivación, el hecho ha sido tratado como un acto de terrorismo por su impacto en la seguridad pública.

Mahmood explicó que el nivel “severe” implica que un atentado es altamente probable, lo que obliga a incrementar la vigilancia en espacios públicos, estaciones de transporte y sitios de gran afluencia.

“Nuestro deber es proteger a la ciudadanía y enviar un mensaje claro de que quienes buscan sembrar miedo no lograrán dividirnos”, afirmó la ministra, al tiempo que pidió calma y cooperación a la población.

La comunidad de Golders Green, conocida por su diversidad cultural y presencia judía significativa, expresó preocupación por el ataque y exigió mayor protección. Líderes locales señalaron que el incidente refleja un repunte de la violencia que debe ser enfrentado con firmeza y unidad nacional.

Organizaciones de derechos humanos y representantes políticos condenaron el ataque, destacando la importancia de fortalecer las políticas de cohesión social frente a discursos de odio.

La policía ha desplegado patrullajes adicionales y mantiene contacto directo con líderes comunitarios para garantizar apoyo institucional.

Con la amenaza terrorista en nivel “severe”, Reino Unido entra en una fase de máxima alerta, en la que la prevención y la respuesta rápida serán claves para evitar nuevos incidentes y preservar la confianza ciudadana.