Ante la preocupante combinación de una deficiente calidad del aire y el sofocante calor que azota el territorio hondureño, Carlos Umaña, lanzó un llamado urgente a la ciudadanía para retomar el uso de mascarillas como medida de protección esencial, haciendo especial énfasis en los grupos más vulnerables de la población.
«La presencia constante de humo en el ambiente, sumada a las temperaturas extremas, actúa como un detonante que eleva significativamente los riesgos para la salud respiratoria».

El especialista subrayó que las personas con afecciones preexistentes —como asma, rinitis alérgica o bronquitis crónica— deben redoblar sus precauciones de manera inmediata. Según el doctor Umaña, la convergencia de factores ambientales adversos que enfrenta actualmente el país configura un escenario de riesgo elevado que no debe subestimarse.
El galeno explicó que la exposición prolongada al humo y al calor intenso puede desencadenar crisis respiratorias agudas, irritación de las vías aéreas y agravar cuadros crónicos ya existentes. Por ello, insistió en que la mascarilla, aunque sencilla, constituye una barrera física efectiva ante las partículas suspendidas en el aire contaminado.

El llamado de Umaña se suma a una serie de advertencias emitidas por autoridades sanitarias en las últimas semanas, en un contexto en el que Honduras enfrenta una temporada de incendios forestales activa y una ola de calor que mantiene las temperaturas por encima de los promedios históricos. La combinación de ambos fenómenos ha deteriorado significativamente los índices de calidad del aire en diversas regiones del país.
Las autoridades de salud recomiendan, además del uso de mascarillas, mantenerse hidratado, evitar actividades físicas al aire libre en las horas de mayor calor y consultar a un médico ante cualquier síntoma respiratorio.