A un mes del doblete sísmico, La Guaira sigue escarbando entre escombros

Comparte si te gusta

LA GUAIRA, Venezuela.- A casi un mes del doblete sísmico que azotó la costa norte de Venezuela —dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el 25 de junio—, voluntarios y vecinos continúan escarbando entre los escombros de lugares como La Guaira en busca de posiblemente encontrar los cuerpos de sus seres queridos para darles sepelio.

El balance oficial, entregado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ubicaba a inicios de julio la cifra de fallecidos en al menos 1,943 personas, muy por debajo de la proyección inicial del Servicio Geológico de Estados Unidos, que había estimado un piso de 10,000 víctimas fatales horas después del sismo. Sin embargo, la cifra de desaparecidos permanece como el principal interrogante: mientras el Gobierno no ha ofrecido una estimación oficial, la ONG Comité Internacional de Rescate calculó que podrían acercarse a las 50,000 personas, cifra validada por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Más de 2,500 edificios resultaron afectados en el país, la mayoría de ellos colapsados por completo, según reportes de organizaciones de derechos humanos. En los primeros días tras la tragedia, cientos de residentes de La Guaira improvisaron labores de rescate con sus propias manos ante la escasez de maquinaria pesada, mientras rescatistas de distintos países, entre ellos Estados Unidos, Turquía y Francia, se sumaron a los operativos. Semanas después, buena parte de esos esfuerzos se ha transformado en una labor silenciosa de búsqueda de cuerpos.

Especialistas en rescate advirtieron desde los primeros días que la probabilidad de encontrar sobrevivientes disminuye drásticamente después de la primera semana, por lo que actualmente las cuadrillas se concentran en la remoción de escombros para localizar restos. Plataformas digitales ciudadanas como «Venezuela Te Busca» y «CIVIS Venezuela» siguen activas, ayudando a familias a rastrear a personas cuyo paradero se desconoce.

Un mes después, La Guaira permanece marcada por el luto, la incertidumbre y la persistencia de quienes aún no logran despedirse de los suyos.