SALT LAKE CITY. – Darryn Peterson, elegido por Utah Jazz con el número dos global del Draft 2026 de la NBA, ya empieza a cosechar elogios entre los observadores de la liga tras sus primeras apariciones en la Liga de Verano.
Un ojeador de una franquicia de la Conferencia Oeste, que pidió mantener el anonimato, le comentó al periodista de ESPN Dave McMenamin que Peterson, junto a la superestrella de Minnesota Timberwolves, Anthony Edwards, tiene el potencial de marcar el estándar del juego de los bases élite en la NBA durante los próximos años. Según el ojeador, Peterson cuenta con el paquete ofensivo perimetral más pulido entre los escoltas de las últimas diez generaciones de draft.
El desempeño estadístico del joven jugador respalda parte de ese entusiasmo.

En sus dos primeros partidos de la Liga de Verano disputados en Salt Lake City, Peterson promedió 26.5 puntos por juego, con una eficiencia de 52.8% en tiros de campo y 43.8% desde el perímetro. Su debut en Las Vegas fue más irregular: anotó 24 puntos con un pobre 6 de 18 en tiros de campo y 2 de 7 en triples, además de cometer ocho pérdidas de balón y nueve faltas personales.
Pese a ese tropiezo, el propio Peterson aseguró sentirse cómodo con su nuevo rol protagónico en la ofensiva de Utah Jazz. «Vuelvo a divertirme. En Kansas no lo experimentaba tanto, porque jugaba mucho sin el balón. Ahora siento que vuelvo a ser yo mismo», expresó el jugador, citado por ESPN.
Con estas actuaciones, Peterson se perfila como una de las piezas más prometedoras de la nueva generación de bases de la NBA, en momentos en que Utah Jazz proyecta reconstruir su plantilla en torno a jóvenes talentos.