El Estadio Nacional fue testigo este sábado de una de las noches más amargas para el Motagua y una de las más gloriosas para el Olancho FC.
Los Potros hondureños llegaron a la capital con hambre de revancha y se fueron con tres puntos de oro tras doblegar 2-1 a las Águilas azules en un partido que tuvo de todo: goles, tensión, drama y penales, que definieron e hizo retumbar los tablones del coloso de la capital.

Motagua abrió el marcador a través de Rodrigo de Olivera, quien aprovechó una asistencia precisa de Denis Meléndez al minuto 32 para poner el 1-0 y hacer creer a su afición que la noche le pertenecía.
Sin embargo, los Potros no vinieron a Tegucigalpa a rendirse. Kevin López tomó el balón desde el punto de penal al minuto 58 y no perdonó: 1-1 y partido completamente abierto.
Cuando el empate parecía el destino más probable de la noche, apareció Kleivin Zúniga. El minuto 88, otro penal, otra oportunidad y cero misericordias.

El delantero del Olancho FC se paró frente al balón, miró al portero azul y fusiló la red para decretar el 2-1 definitivo.
Los Potros relincharon sobre las Águilas y el Estadio Nacional calló ante la hazaña visitante.
Con este resultado, el Motagua queda al borde del abismo en la tabla, mientras Olancho FC sigue galopando con paso firme por buscar el título.