El clásico entre Marathón y Olimpia quedó marcado por la polémica arbitral tras la anulación de tres goles al conjunto merengue en el duelo correspondiente a la jornada 5 de las triangulares del Clausura 2026 de la Liga Nacional de Honduras. El resultado final, 1-0 para los verdes con anotación de Rubilio Castillo, eliminó al bicampeón y enterró sus aspiraciones de tricampeonato.
En la conferencia de prensa posterior, el técnico uruguayo Eduardo Espinel no se guardó nada. Cuestionó con dureza las revisiones del sistema FVS y consideró que ninguna de las anulaciones fue correcta.
«Yo esto ya lo había hablado hace unos días, que era lo único que me preocupaba del partido, no me preocupaba lo deportivo», declaró el estratega, según el texto publicado por su club.
Espinel explicó que ninguno de los goles que les anularon estaban en fuera de juego según lo que él vio, y criticó que el sistema se tomara diez minutos para revisar cada jugada, siempre buscando algo que no se veía.

El entrenador fue específico en sus reclamos: apuntó a la mano de Benguché que a su criterio no existió, al offside cobrado sobre Pinto en una jugada donde el defensa apenas peinó la pelota, y a la falta de cámara frontal que respaldara las decisiones.
«Si hubieran metido seis goles nosotros, tres que los anularon y tres que no hubieran validado, a lo mejor podíamos ganar. Era para hacer cinco o seis goles para que validaran alguno», sentenció Espinel.
El técnico también lanzó un dardo hacia Pablo Lavallén, quien en su momento cuestionó el FVS y acusó a la empresa TVC, dueña del Olimpia. «Hoy no van a decir que las cámaras hacen goles», disparó Espinel.
Con este resultado, el Olimpia se despide de la posibilidad del tricampeonato y el fútbol hondureño tendrá un nuevo campeón. Fue además la primera eliminación de Eduardo Espinel en la Liga Nacional de Honduras. La final se definirá entre Marathón y Real España.