La Selección de Honduras se juega este lunes la clasificación a los cuartos de final de la Liga de Naciones ante Jamaica, en un partido decisivo marcado por la presión que dejó la derrota en Martinica.
Esa derrota provocó un sismo entre los aficionados y dentro del propio equipo. Sin embargo, el técnico español Francisco Molina se declaró tranquilo y con cierta serenidad.

En conferencia de prensa, Molina insistió en que lo más importante es el proceso iniciado con la Bicolor. Mientras lo dejen trabajar, dijo, asumirá con responsabilidad las críticas por sus últimas presentaciones en la Liga de Naciones, donde suma dos derrotas y un triunfo.
El estratega reconoció la responsabilidad del compromiso y dijo encararlo con optimismo. Aunque es clasificatorio, lo considera un partido más dentro del proceso, y aseguró que las derrotas no los sacarán del camino. Aclaró que el resultado es importante, pero que el marcador no cambiará la manera de jugar.
En cuanto al plantel, Molina dijo que solo falta saber si el defensor Denil Maldonado llega en condiciones para entrar en competencia. El cuerpo técnico busca mejorar pensando más en el futuro que en el pasado.

Sobre Jamaica, advirtió que tendrá otros jugadores por lesiones y sanciones, que cambió el sistema en su último partido y que hay dudas sobre cómo se presentará. Aun así, la calificó como un equipo intenso y rápido que quiere la victoria, igual que Honduras.
El objetivo, afirmó, es ganar y conseguir uno de los dos boletos. A la afición le pidió apoyo, porque el equipo lo sentirá, y recordó que el proceso es claro, pero no es fácil y lleva tiempo.
Aseguró que sabe lo que hace y quiere que los jugadores lo crean.