4 toneladas de basura, piezas de carros y partes de aires acondicionados: lo que los capitalinos tiran al alcantarillado

La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) extrajo más de cuatro toneladas de desechos sólidos del alcantarillado sanitario de Tegucigalpa en los últimos cuatro meses, luego de atender 2,700 incidencias críticas con una inversión de ochocientos mil lempiras.

Así lo informó el gerente de la institución, Gustavo Boquín, quien destacó que la eficiencia operativa de la UMAPS mejoró hasta lograr un tiempo de respuesta promedio récord de 24 horas ante emergencias sanitarias.

Entre los residuos más frecuentemente extraídos figuran grasas, basura doméstica, desechos de menaje, piezas mecánicas de vehículos y partes de aires acondicionados, objetos que los ciudadanos arrojan al sistema de alcantarillado sin mayor conciencia de las consecuencias.

Las colonias donde la problemática se presenta con mayor intensidad son Kennedy, Miraflores, Concepción, Hato de En Medio, El Pedregal, Arturo Quezada, San Francisco, 3 de Mayo, Barrio Buenos Aires y Santo Domingo, según precisó Boquín.

Ante esta situación, el gerente anunció la preparación de una ordenanza municipal que sancionará a quienes arrojen desechos inadecuados al alcantarillado. Entre las medidas contempladas destaca la obligación de que restaurantes y fábricas instalen trampas de grasa, con multas que oscilarán entre 1,000 y 50,000 lempiras por incumplimiento.

El ingeniero Jorge Pérez, jefe de operaciones de la Subgerencia de Alcantarillado Sanitario, explicó que un equipo de 78 hombres trabaja diariamente en jornadas arduas para liberar las arterias sanitarias de la capital, ingresando a pozos de inspección profundos y lidiando directamente con ríos de desechos orgánicos en descomposición.

Pérez los describió como el escudo de la ciudad y la primera línea de defensa sanitaria, pues su labor previene enfermedades graves como el cólera, la hepatitis, la leptospirosis, la fiebre tifoidea y severas infecciones cutáneas o gastrointestinales entre la población capitalina.

Pérez hizo un llamado a la ciudadanía a cuidar la infraestructura sanitaria como una forma de respetar, valorar y dignificar el sacrificio de quienes trabajan cada día en las entrañas de la ciudad para que Tegucigalpa funcione.