De la pesadilla al éxtasis: Bayern remonta y gana en Maguncia

El Bayern Munich vivió una tarde inesperada en Maguncia, donde lo que parecía un duelo de trámite se transformó en un espectáculo lleno de giros dramáticos.

Con el campeonato ya asegurado, Vincent Kompany optó por rotaciones pensando en la visita al Paris Saint-Germain en la ida de semifinales de la Liga de Campeones.

Esa relajación inicial se tradujo en un primer tiempo desastroso: el conjunto bávaro se fue al descanso con un 3-0 en contra, sorprendido por la intensidad y eficacia del Maguncia.

La reacción llegó tras el descanso. Con la entrada de piezas habituales y un cambio de actitud, el Bayern mostró la jerarquía que lo distingue. En apenas veinte minutos, logró reducir la diferencia con goles de Mathys Tel y Jamal Musiala, que encendieron la remontada.

El empate llegó en el 75, obra de Serge Gnabry, y el desenlace se produjo en el 89, cuando Harry Kane, que había ingresado en la segunda parte, firmó el 4-3 definitivo con un remate certero que silenció el estadio.

El triunfo, más allá de lo anecdótico en la tabla, refuerza la moral del campeón antes de su compromiso europeo. Kompany, consciente de los riesgos de la desconcentración, admitió tras el partido que el equipo “no puede permitirse regalar un tiempo” frente a rivales de mayor jerarquía como el PSG.

El técnico valoró la capacidad de reacción, pero subrayó la necesidad de mantener la intensidad desde el inicio.

Para el Maguncia, la derrota fue amarga: rozó la hazaña de doblegar al campeón y terminó sin premio. Para el Bayern, fue un recordatorio de que incluso en partidos aparentemente intrascendentes, la exigencia competitiva no se negocia.

La Bundesliga ya está en sus vitrinas, pero la verdadera prueba comienza el martes en París.