La firma calificadora de riesgo Standard & Poor’s (S&P Global Ratings) realizará una visita oficial a Honduras el 18 y 19 de agosto, como parte de su proceso periódico de revisión de la calificación soberana del país, informó la Secretaría de Finanzas (Sefin).
Durante su estadía, la delegación de S&P realizará la actualización de la evaluación sobre las principales condiciones económicas, fiscales, financieras e institucionales de Honduras, tomando como referencia los cinco pilares que integran su metodología de evaluación: el perfil institucional y de gobernanza, así como el perfil económico, externo, fiscal y monetario.
La delegación de la calificadora se reunirá con el presidente de la República, Nasry Asfura, con el Congreso Nacional, representantes del Gabinete Económico y el sector privado, con el propósito de conocer las principales variables que inciden en la situación económica y financiera del país. El equipo de trabajo de S&P está integrado por Daniela Brandazza, manager; Patricio Cimberg, associate director; Víctor Santana, associate director, y Nicole Schmidt, associate.

La visita forma parte del seguimiento periódico que la firma realiza a Honduras dentro del proceso de actualización de las valoraciones sobre la capacidad y las condiciones financieras del Gobierno. El pasado mes de marzo, la calificadora definió para Honduras una perspectiva de negativa a estable, con calificaciones crediticias soberanas de largo y corto plazo de «BB-/B». La valoración de transferencias y convertibilidad se mantiene en «BB-«.
En esa revisión de marzo, S&P destacó un cambio significativo en las políticas gubernamentales, centrado en la consolidación fiscal y en las relaciones productivas con el sector privado, las instituciones multilaterales de crédito y Estados Unidos.
Standard & Poor’s, conocida también como S&P Global Ratings, es una agencia estadounidense de calificación de riesgo en servicios financieros, considerada una de las tres más grandes del mundo junto con Moody’s y Fitch Ratings. Sus evaluaciones son ampliamente utilizadas por inversionistas internacionales, organismos multilaterales y mercados financieros para medir la capacidad de pago de los países.