CIUDAD DE MÉXICO. La posibilidad de volver a ver a clubes de la Liga MX en la Copa Libertadores volvió a tomar fuerza en las últimas horas.
Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, reafirmó su total apertura para integrar a las ligas de Norteamérica en el máximo certamen de clubes de Sudamérica, lo que reactivó la ilusión de millones de aficionados en la región.
Sin embargo, el dirigente paraguayo dejó claro que la decisión final no depende únicamente de su confederación. Según explicó, la puerta quedó abierta, pero cualquier regreso deberá gestionarse a través de la Concacaf, con lo que trasladó la responsabilidad administrativa al organismo que agrupa a México y Estados Unidos. Esto implica que, por ahora, no existe un acuerdo oficial entre ambas confederaciones para hacer realidad el proyecto.

La propuesta ha cobrado impulso luego de que Jorge Mas, propietario del Inter Miami, confirmara públicamente que ha mantenido conversaciones con Domínguez para explorar la participación de los campeones de la MLS y la Liga MX en la Libertadores. Para el empresario, sumar a los clubes norteamericanos representaría un paso natural en el crecimiento del futbol continental, además del atractivo comercial que generaría ver a figuras como Lionel Messi compitiendo en Sudamérica.
El éxito organizativo y económico del Mundial 2026, disputado en México, Estados Unidos y Canadá, también se ha convertido en un argumento adicional para acelerar este posible acercamiento entre ambas confederaciones.
Cabe recordar que la participación de equipos norteamericanos no sería inédita: clubes mexicanos como Cruz Azul, Chivas y Tigres compitieron en la Copa Libertadores entre 1998 y 2016, alcanzando finales memorables, mientras que equipos de la MLS, como DC United, ya tuvieron experiencia ante rivales sudamericanos en torneos hoy desaparecidos.
Por el momento, el proyecto se mantiene en fase de análisis, sin fechas ni acuerdos formales, aunque el respaldo de la Conmebol abre una puerta que hace poco parecía cerrada.