El planeta fútbol contuvo la respiración este domingo 25 de mayo cuando Lionel Messi, el mejor jugador de la historia, abandonó el campo en el minuto 73 del partido entre el Inter Miami y el Philadelphia Union por la MLS, que terminó con una vibrante victoria de su equipo por 6 a 4.
La Pulga se tocó la zona del isquiotibial, miró al banco y se encaminó directamente al vestuario sin detenerse, en lo que fueron sus últimos minutos en la MLS antes de sumarse a la concentración de la selección argentina.
La imagen se viralizó en segundos y disparó la alarma en todo el mundo, más aún considerando que Argentina debutará en el Mundial el 16 de junio contra Argelia en Kansas City, en el Grupo J que completan Jordania y Austria.
Sin embargo, el primer diagnóstico llegó horas después para calmar las aguas. El periodista Gastón Edul, referente en la cobertura de la selección argentina, informó que Messi pidió el cambio de manera preventiva porque se le cargó el isquiotibial, aclarando que no tiene lesión muscular y que simplemente optó por no seguir cargando la zona ni arriesgarse.

Por su parte, el técnico del Inter Miami, Guillermo Hoyos, atribuyó el cambio a la fatiga y señaló que en ese momento aún no se le había realizado una evaluación médica formal.
El cuerpo médico del club estadounidense inició de inmediato los estudios clínicos pertinentes para diagnosticar con exactitud el grado de la afección muscular, y el cuerpo técnico de Lionel Scaloni mantuvo contacto permanente con las autoridades sanitarias del Inter Miami para coordinar el seguimiento de los exámenes.
No es la primera vez que esta zona le genera problemas al rosarino en 2026. En febrero, el Inter Miami confirmó que Messi sufrió una distensión muscular en el isquiotibial izquierdo durante un amistoso ante Barcelona SC en Ecuador, lo que incluso obligó a reprogramar un amistoso en Puerto Rico.
Las próximas 48 horas serán determinantes para saber si se trata de una contractura fuerte o de una ruptura fibrilar que comprometa su presencia en el arranque del campeonato del mundo.
Con 38 años y a punto de convertirse en el primer jugador de la historia en disputar seis Copas del Mundo, el mundo entero espera que la Pulga llegue en plenas condiciones a su cita más anhelada.