Honduras va por una cárcel de máxima seguridad
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y otros miembros del Legislativo se reunieron con autoridades gubernamentales para coordinar los primeros pasos…
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y otros miembros del Legislativo se reunieron con autoridades gubernamentales para coordinar los primeros pasos hacia la construcción de una cárcel de máxima seguridad.
En la reunión de trabajo, promovida por el Legislativo, participaron miembros de la junta directiva del Congreso, representantes de las comisiones de Seguridad y Prevención Ciudadana y de Defensa y Soberanía, además de autoridades de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Instituto Nacional Penitenciario (INP) y la Secretaría de Finanzas.
“Cada uno de ellos ha expuesto el plan a seguir para poder llevar a cabo la implementación de esta política criminal del Estado hondureño”, explicó el titular del CN, al referirse a las propuestas presentadas por las instituciones participantes.

El director del INP, Walter Mendoza Lacayo, informó que ya se identificaron de tres a cuatro terrenos propiedad del Estado que podrían ser considerados para la obra.
Por ello las autoridades realizarán visitas y estudios para determinar cuál reúne las mejores condiciones y avanzar en el diseño de las instalaciones.
Zambrano señaló que el Ejecutivo instruyó a la Secretaría de Finanzas a identificar los fondos necesarios.
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Además, indicó que la proyección presentada contempla iniciar la construcción a finales de este año y completar la primera etapa entre ocho y diez meses después del comienzo de las obras, de acuerdo con los plazos técnicos expuestos durante la reunión.
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, confirmó el compromiso de buscar los recursos para cumplir con el mandato legislativo.
Añadió que el trabajo conjunto también busca fortalecer las capacidades técnicas del INP, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

Mientras avanza el proyecto, el INP trabaja en la habilitación de módulos para recluir a personas privadas de libertad consideradas de alta peligrosidad.
En el mismo sentido, el presidente del Legislativo explicó que se prepara capacidad para albergar a un promedio de 1.300 reclusos peligrosos durante los próximos meses.
El régimen anunciado contempla que permanezcan 23 horas y media dentro de sus celdas, con 30 minutos para hacer ejercicio frente a ellas y una hora de exposición al sol por semana.


