La sangre nueva blanca responde

Budapest, Hungría. El Real Madrid derrotó al Ferencvaros húngaro por 1-2 en el segundo partido amistoso de pretemporada, disputado en el Ferencvaros Stadion, con goles de Mario Rivas y Carlos Espí, ante unos 20,000 espectadores.

El técnico José Mourinho tenía como objetivo que el estado de forma óptimo de sus jugadores aguantara durante los 90 minutos del partido, frente a un Ferencvaros que ya había disputado siete encuentros oficiales entre eliminatorias de Liga Europa y jornadas de liga húngara.

El entrenador portugués introdujo solo un cambio respecto al partido anterior ante la Fiorentina: Brahim, recién incorporado tras el Mundial, ocupó el extremo derecho, lo que retrasó a Denzel Dumfries hacia el lateral y mandó al banquillo a Trent.

El conjunto blanco, vestido con su segunda equipación de color verde oscuro, controló la posesión en el arranque, aunque cometió algunos errores en la salida del balón que dieron oportunidades al Ferencvaros, sin mayor peligro real para Lunin.

El primer gol llegó al minuto 41, cuando el joven central Mario Rivas conectó de cabeza un centro de Alexis Ciria para el 0-1. Tras el descanso, con seis cambios de Mourinho —incluido el debut de Bernardo Silva—, Carlos Espí amplió la ventaja al minuto 49, tras un pase de Fede Valverde.

El Ferencvaros logró recortar distancias con un gol de Kenan Kodro al minuto 57, pero el Real Madrid supo controlar el resto del encuentro para llevarse el triunfo.

Con este resultado, el conjunto merengue suma su primera victoria en la pretemporada, antes de enfrentar su siguiente compromiso amistoso: el Trofeo Teresa Herrera contra el Deportivo de La Coruña, programado para el miércoles 12 de agosto.