Moscú, Rusia. Tatyana Kim, el magnate cofundador del mercado en línea Wildberries y considerada la mujer más rica de Rusia, enfrenta la mayor prueba de su carrera empresarial, luego de que una nueva etapa de la guerra —marcada por ataques aéreos ucranianos— diezmara las instalaciones de su compañía y amenazara la supervivencia de su imperio comercial.
En las últimas semanas, drones ucranianos han destruido al menos siete de los principales centros de distribución de Wildberries, considerada la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, incluidos dos ubicados en San Petersburgo. Estos ataques sistemáticos, dirigidos contra la infraestructura de la empresaria, han provocado la muerte de al menos ocho civiles y dejado decenas de heridos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, justificó los ataques al señalar que Wildberries comercializa artículos de uso militar, lo que convertiría a sus instalaciones en objetivos legítimos dentro del conflicto. Según especialistas en derecho internacional, si una empresa contribuye de manera efectiva a un esfuerzo bélico, sus instalaciones podrían considerarse objetivos militares legítimos, siempre que se tomen precauciones para minimizar las víctimas civiles.

Kim, cuya empresa enfrenta daños superiores a los 1,300 millones de dólares, declaró que los seguros no cubren este tipo de ataques con drones, aunque aseguró que continuará operando para cumplir con los siete millones de pedidos diarios que recibe la plataforma.
Los ataques han continuado durante las últimas semanas, con instalaciones afectadas en distintas regiones de Rusia, incluida una reportada el 3 de agosto en la región de Vladimir. Wildberries y su fundadora ya habían sido objeto de sanciones internacionales previamente por el papel de la compañía dentro del esfuerzo bélico ruso.
En un mensaje transmitido el 31 de julio, Kim calificó los ataques como «terroristas» y aseguró que las pérdidas no serán objeto de compensación legal, al considerarlas un caso de fuerza mayor.