PLYMOUTH, Massachusetts. – Las deliberaciones en el juicio contra Lindsay Clancy, la exenfermera acusada de matar a sus tres hijos, concluyeron este jueves sin un veredicto y se reanudarán este viernes por la mañana en el Tribunal Superior de Plymouth.
Los miembros del jurado deben decidir si la mujer es penalmente responsable del asesinato de Cora, Dawson y Callan Clancy, ocurrido en enero de 2023 en la vivienda familiar de Duxbury.
La defensa alega que Clancy sufría psicosis posparto cuando cometió los hechos, un trastorno mental poco común que se estima afecta a entre 1 y 2 de cada 1,000 mujeres tras dar a luz, provocado por el estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales posteriores al parto.

Su abogado, Kevin Reddington, no negó que ella hubiera matado a los niños, pero sostuvo que no debería ser considerada penalmente responsable, y detalló que Clancy había buscado ayuda profesional en múltiples ocasiones antes de la tragedia, incluyendo hospitalizaciones voluntarias y llamadas a líneas de prevención del suicidio.
Por su parte, la Fiscalía sostiene que Clancy planeó los asesinatos y que era consciente de que sus actos estaban mal. Si es declarada culpable, la mujer podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional; si es absuelta por falta de responsabilidad penal, sería internada en un centro estatal de salud mental.
El caso, seguido de cerca por los medios y transmitido en vivo, ha reunido a más de 70 testigos, entre ellos el esposo de la acusada, Patrick Clancy, quien relató el deterioro de la salud mental de su expareja en los meses previos a la tragedia.
Este es un tema sensible. Si te afecta personalmente o conocés a alguien pasando por una crisis de salud mental posparto, hay líneas de apoyo disponibles para hablarlo.