Frenazo al abuso de aguateros

***La municipalidad controlará precios y calidad del agua en empresas del rubro

El precio del agua distribuida mediante cisternas privadas se elevó hasta 2,000 lempiras por carga, en distintos sectores del Distrito Central, en medio de la emergencia hídrica que afecta a Tegucigalpa y Comayagüela.

El alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, advirtió sobre posibles abusos luego de recibir denuncias de ciudadanos que reportaron incrementos de hasta 700 lempiras en el costo del servicio.

Según los reportes, algunas cisternas que anteriormente cobraban alrededor de 1,200 lempiras, ahora venden una carga entre 1,800 y 2,000.

Zelaya explicó que el agua proveniente de las represas y distribuida a empresas privadas tiene un costo de 200 lempiras por carga. También señaló que el precio de un barril habría aumentado de 50 lempiras hasta 85 o más en algunas colonias.

VERIFICARÁN CALIDAD

El alcalde anunció que la municipalidad verificará tanto los precios como la calidad del agua comercializada y adelantó que coordinará acciones con la Fiscalía del Consumidor para vigilar posibles abusos.

La Corporación Municipal extendió la emergencia hídrica en Tegucigalpa y Comayagüela hasta el 18 de diciembre, luego de homologar la declaratoria con el decreto emitido por el Poder Ejecutivo.

Zelaya explicó que la medida permitirá mantener y reforzar las acciones para enfrentar la escasez de agua. Mientras avanzan los proyectos de mediano y largo plazo, la Alcaldía mantiene la distribución gratuita mediante cisternas en barrios, colonias y aldeas, así como en hospitales, mercados y centros educativos.

Según el alcalde, la municipalidad ya distribuyó más de seis millones de galones de agua mediante aproximadamente 1,700 viajes de cisternas en diferentes sectores de la capital.

Asimismo, amplió el servicio de reparación de fugas, que ahora funciona de 10:00 de la mañana a 10:00 de la noche para reducir las pérdidas del recurso.

RACIONAMIENTOS SEGUIRÁN

Las autoridades también mantienen controles para evitar el desperdicio de agua. Zelaya señaló que la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), con apoyo de la Policía, aplica multas a quienes incumplen las medidas establecidas durante la emergencia.

Sobre los niveles de las represas, Zelaya explicó que actualmente las autoridades revisan las condiciones para mantener los ciclos de abastecimiento aproximadamente cada nueve días.

Si las lluvias continúan ausentes y la situación empeora, la municipalidad analiza ampliar el período hasta 12 días, aunque el alcalde aclaró que todavía no han tomado una decisión al respecto.