NUEVA YORK. – Una mujer que cuidó a su pequeño hijo mientras este se recuperaba de una enfermedad viral terminó experimentando lo que describió como el peor dolor de toda su vida, luego de contagiarse del mismo virus.
Alex, de 31 años, vive en Nueva York junto a su esposa y su hijo pequeño, quien había contraído la enfermedad de manos, pies y boca (EMPB), una infección común en menores de cinco años.
Según explicó a Newsweek, su hijo presentó fiebre y algunas ronchas rojas que, según él mismo relató, no le causaban molestias, y se recuperó con rapidez. Sin embargo, una semana después, Alex comenzó con escalofríos y fiebre, síntomas que en un principio pensó serían lo peor del cuadro. «Vaya que estaba equivocada. Esa fue la parte fácil», relató.

Al tercer día, le aparecieron ronchas en las manos que empeoraron progresivamente. «A diferencia de mi boca y garganta, que solo molestaban al comer, estas dolían todo el tiempo, incluso con las manos quietas. Era un dolor ardiente y profundo, como si los puntos rojos se derritieran a través de todas las capas de piel», describió.
Días después, ronchas similares aparecieron en sus pies, generándole la sensación de «caminar sobre vidrios».
Alex contempló acudir a emergencias, pero optó por tratar el dolor con hielo, ya que la afección suele tratarse con medicamentos de venta libre. Al sexto día el dolor comenzó a ceder, y tres días más tarde desapareció por completo, aunque sus manos y pies comenzaron a pelarse durante la recuperación.
«Fue, por mucho, el peor dolor que he sentido en mi vida», afirmó Alex, quien contó con el apoyo de su esposa, que no se contagió, durante todo el proceso.