Washington, D.C. — Israel y Líbano celebran este 23 de junio la quinta ronda de negociaciones directas en Washington, en un proceso diplomático mediado por Estados Unidos que se prolongará hasta el 25 de junio y que representa el nivel de contacto entre ambos países más elevado en décadas, pese a que no mantienen relaciones formales entre sí.
Las conversaciones, en las que no participa la milicia chií Hezbolá, fueron coordinadas el pasado 19 de junio por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el presidente libanés, Joseph Aoun, quienes subrayaron la importancia de estos diálogos para lograr estabilidad en la región. Rubio reafirmó el pleno apoyo de Washington a los esfuerzos del gobierno libanés por construir un Estado soberano y en paz con todos sus vecinos, y subrayó que las negociaciones bilaterales representan la única vía viable para la reconstrucción económica del Líbano y el fin de los ciclos recurrentes de violencia.
Sin embargo, la jornada estuvo marcada por nuevas tensiones sobre el terreno. Soldados israelíes abrieron fuego con ametralladoras contra un grupo de personas que se encontraban cerca de una excavadora despejando una carretera en el barrio de Al-Deir, en Nabatieh al-Fawqa, en el sur del Líbano, dejando dos muertos y dos heridos. Hezbolá acusó a Israel de violar el acuerdo de alto el fuego y advirtió que sus acciones constituyen una «flagrante violación» de la tregua, a la que la organización asegura haberse adherido hasta ahora.
El presidente libanés, Joseph Aoun, dejó en claro su postura ante cualquier acuerdo: no aceptará nada que no implique el fin total de la ocupación israelí en el sur del país, donde las fuerzas del Estado hebreo continúan desplegadas y afirman que permanecerán en esa zona de seguridad el tiempo que sea necesario.
En paralelo a las negociaciones israelo-libanesas, avanza el diálogo entre Washington y Teherán.

El presidente Donald Trump afirmó que Irán aceptó someterse a inspecciones para garantizar su honestidad nuclear y advirtió que actuará si Teherán no cumple con lo acordado. No obstante, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní negó que exista ningún protocolo de inspecciones acordado con el Organismo Internacional de Energía Atómica y aseguró que Irán seguirá cumpliendo sus obligaciones actuales como miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, informó que las negociaciones técnicas celebradas en Suiza concluyeron con la creación de cuatro grupos de trabajo, y que la siguiente fase involucrará a un comité de alto nivel.
Tanto el alto el fuego como la retirada de tropas israelíes del sur del Líbano siguen siendo condiciones innegociables para Teherán y piezas cruciales de las que depende la continuidad de todo el proceso diplomático regional.