La mañana del jueves comenzó como cualquier otra para Wilson Enrique Medina Almendares. A sus 45 años, tenía una rutina que cumplía con disciplina y cariño: desayunar en casa de su madre, en la colonia Las Brisas, antes de dirigirse a su jornada laboral. Ese ritual diario, que era también un gesto de afecto filial, se convirtió ayer en su último recorrido.
Luego de compartir el desayuno con su mamá, Medina Almendares tomó rumbo hacia su lugar de trabajo, una reconocida cadena ferretera ubicada en la avenida Júnior de San Pedro Sula, en el departamento de Cortés. No llegó a cruzar las puertas del negocio. A escasos metros de su destino, desconocidos le dispararon en varias ocasiones, quitándole la vida en el acto. El cuerpo quedó tendido sobre la calzada, en plena vía pública, ante la conmoción de los transeúntes que a esa hora transitaban por el sector.

Las autoridades policiales se hicieron presentes en la escena del crimen para iniciar las diligencias de rigor. Hasta el momento no se ha informado sobre detenidos ni sobre una línea de investigación definida que permita esclarecer los móviles del ataque. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis.
Medina Almendares residía en la colonia Celeo González y era descrito por quienes lo conocían como un hombre trabajador y de conducta intachable. Su muerte deja sumida en el dolor a su familia, en especial a su madre, quien horas antes había compartido con él el desayuno de cada mañana sin saber que sería el último.
San Pedro Sula lamenta una vez más la pérdida de un ciudadano víctima de la violencia que azota sus calles.