La preocupación se instaló en el campamento de la selección brasileña en Teresópolis, en la sierra de Río de Janeiro, luego de que Neymar se ausentara del primer entrenamiento del combinado verdeamarelo de cara al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, según confirmó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) a través de un comunicado oficial.
El delantero del Santos, uno de los 26 jugadores convocados por el técnico italiano Carlo Ancelotti para la cita mundialista, llegó en helicóptero junto a la mayoría de sus compañeros al cuartel general de la pentacampeona del mundo, pero en lugar de incorporarse al primer entrenamiento colectivo de la tarde del miércoles, acudió a una clínica de la misma ciudad de Teresópolis para someterse a exámenes complementarios, sin que la CBF precisara la naturaleza de los mismos ni ofreciera mayores detalles sobre el estado físico del astro brasileño.

La ausencia de Neymar en la primera sesión de trabajo bajo las órdenes de Ancelotti encendió de inmediato las alarmas entre la afición y los analistas del fútbol brasileño, que siguen de cerca el historial de lesiones del exjugador del Paris Saint-Germain y del Al-Hilal, quien en los últimos años ha visto frenada su carrera de manera reiterada por problemas físicos que lo alejaron de las canchas durante largos períodos.
Brasil debutará en el Mundial ante una de las selecciones de su grupo con la presión de ser uno de los grandes favoritos al título, por lo que la situación de su figura más icónica se convierte en el tema central de las próximas horas en el mundo del fútbol, a la espera de que los resultados médicos despejen las dudas sobre su disponibilidad para el torneo más importante del planeta.