Los canadienses vuelven a mirar hacia EE. UU.

El interés de los compradores canadienses por el mercado inmobiliario de Estados Unidos ha comenzado a recuperarse en 2026, luego de haber caído en picada el año pasado como consecuencia de las agresivas políticas arancelarias implementadas por la administración Trump contra Canadá. Así lo revela un nuevo informe de la plataforma Realtor.com.

En el primer trimestre de 2026, los compradores de viviendas canadienses se posicionaron como la principal fuente de demanda internacional en el país, representando el 37,8% del tráfico internacional total. Esta cifra supone un aumento frente al 34,8% registrado en el mismo período de 2025, aunque sin recuperar aún los niveles de 2024, cuando los canadienses alcanzaban el 41,8% del tráfico internacional en línea.

A pesar de la leve mejoría, la recuperación sigue siendo modesta y sugiere que los compradores canadienses regresan con cautela al mercado estadounidense. Los analistas señalan que, en parte, las cifras todavía reflejan el impacto de los elevados aranceles de Trump sobre Canadá, que generaron un profundo malestar en ese país. A ello se suma el debilitamiento del dólar canadiense, que erosiona el poder adquisitivo de quienes desean comprar propiedades en dólares estadounidenses.

En cuanto a los destinos preferidos, los canadienses mantienen su tradicional inclinación por los estados del sur y el suroeste. Cape Coral, en Florida, encabeza la lista con el 71% de la demanda internacional proveniente de Canadá, seguida por Nápoles, también en Florida, con el 70,9%, y Phoenix, Arizona, con el 66,9%. Estas ciudades también registraron los mayores incrementos interanuales de interés canadiense, lideradas por Cape Coral con una suba de 9,2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025.

En contraste, mercados como Chicago y Atlanta mostraron caídas en el interés de los compradores canadienses respecto al año anterior. El panorama general indica que, si bien la tendencia apunta hacia una normalización gradual, la confianza del comprador canadiense aún no ha logrado reconquistar los niveles previos a la guerra comercial desatada entre ambos países.