La desesperación no cede. Decenas de afectados por el colapso de Koriun Inversiones volvieron a congregarse en el Parque Central de Choloma, Cortés, para organizar un viaje hacia Tegucigalpa, donde presionarán al gobierno central y al Congreso Nacional en busca de respuestas concretas sobre la devolución de sus fondos perdidos.
Los aportantes de Koriun realizaron una asamblea en el parque de Choloma, donde reiteraron su inconformidad por lo que consideran una falta de avances en el caso, y anunciaron que se movilizarán hacia Tegucigalpa para exigir soluciones urgentes al Congreso Nacional y al gobierno central.
Una de las aportantes aseguró que, aunque agradecen la apertura de una comisión en el Congreso, es necesario que las autoridades actúen con mayor rapidez.
Para miles de familias, cada semana que pasa sin respuesta representa una herida más profunda en sus finanzas y en su esperanza.
El trasfondo del reclamo es devastador. Koriun Inversiones llegó a Honduras en 2018 y acumuló más de 35,000 inversionistas que hoy temen perder su dinero, operando bajo el método Ponzi.

La empresa prometía rendimientos de hasta el 20 por ciento mensual, captando fondos sin ninguna autorización de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.
Durante los allanamientos del 23 de abril de 2025, el Ministerio Público aseguró 358.7 millones de lempiras en efectivo y 69.2 millones en cuentas bancarias, aunque todavía no se ha determinado el destino de buena parte de los fondos captados.
El caso expuso fallas graves en la supervisión financiera del Estado y generó una profunda crisis económica en Choloma, donde residía la mayoría de los 35,000 afectados, entre ellos trabajadores de maquila, comerciantes, policías y empleados municipales.
El principal señalado, Iván Abad Velásquez Castro, permanece en prisión preventiva, acusado de captación irregular de fondos y lavado de activos. Sin embargo, para quienes perdieron sus ahorros de toda una vida, la cárcel del responsable no devuelve el dinero.
Por eso vuelven a las calles, esta vez con rumbo a la capital, con la determinación de quienes no tienen nada más que perder.