Con el arranque del año lectivo 2026, la alcaldía del Distrito Central reforzó sus labores de limpieza y mantenimiento en diversos centros educativos, entre ellos el emblemático Instituto Central Vicente Cáceres.
El objetivo es garantizar espacios escolares limpios, seguros y adecuados para recibir a miles de estudiantes que regresan a clases.
La Secretaría de Educación informó que este año se matricularon más de 1.7 millones de estudiantes en prebásica, básica y media, con la meta de superar los 2 millones de alumnos antes de finalizar febrero.
Bajo el lema “Fortalecer la educación en Honduras”, las autoridades han destacado la importancia de unir esfuerzos entre instituciones locales y nacionales para mejorar las condiciones de enseñanza.
Además de las jornadas de limpieza, el gobierno anunció un plan de reparaciones en escuelas de Francisco Morazán, que incluye mejoras en muros, techos y sistemas de drenaje, con el fin de atender daños estructurales recurrentes.

Estas obras buscan garantizar ambientes seguros y evitar interrupciones en el proceso educativo.
En paralelo, se confirmó que no habrá cambios en los uniformes escolares, una medida que brinda alivio a las familias tras los gastos adicionales generados en años anteriores.
También se mantiene la entrega de textos escolares y el pago de salarios atrasados a docentes, como parte de los compromisos asumidos por la Secretaría de Educación.
El Instituto Central Vicente Cáceres, considerado uno de los pilares de la educación media en Tegucigalpa, recibió brigadas de limpieza que trabajaron en la remoción de desechos, fumigación y mantenimiento de áreas verdes. Estas acciones forman parte de un plan integral de apoyo a los centros educativos más concurridos de la capital.
Autoridades municipales subrayaron que la educación no solo depende de programas académicos, sino también de entornos saludables que favorezcan el aprendizaje. “Un aula limpia y segura es también un compromiso con el futuro de nuestros jóvenes”, señalaron. Con estas medidas, el inicio del año escolar se desarrolla en un ambiente de entusiasmo y expectativa, mientras estudiantes, padres y docentes esperan que las mejoras anunciadas se traduzcan en una educación más inclusiva y de calidad.