El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) anunció la adjudicación de contratos por 700 millones de lempiras destinados a la adquisición de equipos médicos, en un proceso que tomó más de un año y que finalmente se resolvió mediante compra directa.
El interventor del IHSS, Samuel Zelaya, explicó que la decisión de recurrir a este mecanismo responde a la necesidad de agilizar los tiempos de presentación de documentos y evitar retrasos en la atención hospitalaria. Sin embargo, reconoció que este método no garantiza la rigurosidad de los procesos y que comprende la desconfianza de la población, marcada por los antecedentes de corrupción y fraude en la institución.
La adjudicación, formalizada a finales de diciembre de 2025, benefició a tres empresas privadas: Seijiro Yazawa Iwai Honduras, con alrededor de 447 millones de lempiras; Equimedic Ingeniería, con 224 millones; y Macc Medical, con cerca de 45 millones. En total, la operación se acerca a los 800 millones de lempiras, según ampliaciones técnicas posteriores.

El anuncio ha desatado críticas de sectores políticos y sociales, que cuestionan la falta de licitación pública y la ausencia de criterios claros en la adjudicación. La diputada nacionalista Johana Bermúdez calificó la medida como “inaceptable”, señalando que se repite el patrón de decisiones discrecionales que han debilitado la confianza en el IHSS.
Mientras tanto, usuarios del Seguro Social continúan denunciando la falta de medicinas, personal médico insuficiente y equipos hospitalarios en mal estado. Para muchos, la millonaria adjudicación contrasta con la realidad de los hospitales, donde la atención sigue siendo precaria.
Zelaya insistió en que el objetivo es fortalecer la red hospitalaria y garantizar mejores condiciones para los derechohabientes.
No obstante, la polémica refleja que el IHSS sigue siendo un terreno de disputa entre la necesidad de modernización y la exigencia de transparencia.