La desesperación se apodera de los pasillos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en la colonia Kennedy, donde cientos de derechohabientes denuncian que el sistema informático está colapsado, los medicamentos escasean y gran parte del personal médico ha sido enviado de vacaciones. La situación ha dejado a los pacientes sin acceso a consultas ni tratamientos, obligándolos a buscar alternativas privadas que muchos no pueden costear.
Desde tempranas horas, decenas de personas se agolpan en las instalaciones con la esperanza de conseguir atención. Sin embargo, lo único que reciben son respuestas desalentadoras: “No hay sistema, no hay médicos, no hay medicinas”. Algunos pacientes relatan que se les recomienda acudir a farmacias particulares o contratar médicos privados si desean continuar con sus tratamientos.
“Es indignante, uno paga cada mes al Seguro Social y cuando más lo necesita, nos dicen que vayamos a buscar afuera”, expresó entre lágrimas una derechohabiente.

La crisis no es nueva. En los últimos meses, el IHSS ha enfrentado constantes denuncias por fallas en el sistema informático, lo que impide programar citas y retirar medicamentos.
Además, el desabastecimiento de fármacos esenciales como antihipertensivos, insulina y antibióticos ha puesto en riesgo la vida de miles de pacientes crónicos. A esto se suma la falta de especialistas, que según las autoridades se intentará paliar con nuevas contrataciones en 2025, aunque hasta ahora no se han visto resultados.
La indignación ciudadana crece, pues el IHSS representa la única opción de atención para miles de hondureños que no pueden pagar servicios privados. Organizaciones de pacientes han exigido al gobierno y a las autoridades del Seguro Social una solución inmediata, advirtiendo que la salud no puede esperar. Mientras tanto, la colonia Kennedy se ha convertido en un reflejo del colapso institucional que atraviesa el sistema sanitario hondureño.