Peligrosos sicarios apresados por la DIPAMPCO en intenso enfrentamiento

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** Se escondían en Brisas de Olancho, donde tenían amenazados a los pobladores

En el marco de las acciones estratégicas orientadas a debilitar y desarticular estructuras del crimen organizado, la Dirección Policial Anti-Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), en coordinación con la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE) y equipos de la Unidad Metropolitana N.° 2 de la Policía Nacional, ejecutó una operación de alto impacto en la colonia Brisas de Olancho, logrando la captura de tres presuntos integrantes de la Pandilla 18.

De acuerdo con información oficial, los detenidos estarían directamente vinculados a la comisión de delitos de extorsión, homicidio, tráfico de drogas y otras actividades ilícitas que durante años han generado temor e inestabilidad entre comerciantes, transportistas y pobladores del sector.

Durante el desarrollo del allanamiento, los sospechosos habrían atacado con armas de fuego a los equipos policiales con la intención de evitar su captura. Sin embargo, los agentes actuaron conforme a los protocolos establecidos, en estricto apego a la ley y respeto a los derechos humanos, logrando repeler la agresión, controlar la situación y proceder con la detención de los implicados sin que se registraran daños colaterales.

La operación se llevó a cabo con el acompañamiento técnico y jurídico de la Unidad de Microtráfico del Ministerio Público, lo que permitió fortalecer la legalidad del procedimiento. Entre los capturados se encuentra Denis Javier Rodríguez del Cid, de 39 años, conocido con el alias de “Black Boy”, quien es considerado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de la Pandilla 18 en la zona de Comayagüela.

Según las investigaciones, este individuo fungía como coordinador de múltiples actividades criminales, entre ellas el cobro de extorsión, la planificación de homicidios y la distribución de drogas, consolidándose como una pieza clave dentro de la estructura delictiva.

Junto a él fueron detenidos los hermanos Astrid Patricia González Hernández, de 25 años, y Yohan Bonieck González Hernández, de 19 años, quienes, de acuerdo con las autoridades, desempeñaban funciones como mandos intermedios dentro de la organización. Ambos estarían implicados en ataques armados contra víctimas de extorsión, así como en acciones violentas contra estructuras rivales, además de participar activamente en la distribución de narcóticos en distintos puntos bajo el control de la pandilla.

Al momento de la captura, a los sospechosos se les decomisó un fusil de asalto tipo AR-15 con su respectivo cargador y municiones, arma que presuntamente fue utilizada durante el enfrentamiento y que podría estar relacionada con otros hechos delictivos de carácter violento. Este indicio será sometido a análisis por especialistas de la Unidad de Balística Forense de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), con el fin de establecer su vinculación en otros casos.

Asimismo, se logró el decomiso de una cantidad considerable de supuesta droga, la cual era destinada al abastecimiento de puntos de venta bajo la modalidad de narcomenudeo. También se incautaron varios teléfonos celulares que serán sometidos a análisis técnico, ya que podrían contener información clave sobre la estructura criminal, sus integrantes y las operaciones ilícitas que desarrollaban en la zona.

Las autoridades informaron que, durante el operativo, otros miembros de la pandilla lograron darse a la fuga, por lo que se ha instruido mantener presencia policial permanente en el sector, así como el desarrollo de operativos de seguimiento e inteligencia para ubicar y capturar a los restantes integrantes de esta estructura criminal.

Cabe señalar que los ahora detenidos eran objeto de seguimiento desde hace varias semanas, producto de denuncias ciudadanas e investigaciones en curso. En particular, el supuesto cabecilla contaba con al menos dos órdenes de captura pendientes por el delito de asesinato, mientras que sobre los tres se mantienen abiertas líneas de investigación relacionadas con cobros extorsivos en distintos puntos de la capital.

Con este resultado operativo, la DIPAMPCO reafirma su compromiso de continuar ejecutando acciones contundentes contra las estructuras criminales que afectan la seguridad ciudadana. Asimismo, reitera el llamado a la población a denunciar de manera segura y confidencial cualquier hecho delictivo a través de la línea 143, contribuyendo así al fortalecimiento de la paz y el orden en el país.