La diputada del Partido Nacional y designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, se pronunció contra las declaraciones del expresidente Manuel Zelaya Rosales, coordinador del partido Libertad y Refundación (Libre), quien ha cuestionado los resultados oficiales de las elecciones generales de 2025 y ha pedido la nulidad del proceso.
Mejía recordó que lo ocurrido en las urnas fue una decisión clara del pueblo hondureño, no un fraude ni una conspiración, como han señalado dirigentes de Libre.
“Tras cuatro años en el poder, Libre se alejó de la gente, gobernó desde el discurso y ahora recurre al caos y al victimismo para no asumir responsabilidades”, expresó la legisladora.

La diputada cuestionó los llamados de Zelaya y del presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, a mantener una “resistencia permanente” frente a la declaratoria oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE). Según Mejía, acusar sin pruebas y pedir nulidades sin base legal “no es defender la democracia, sino jugar con fuego”.
En declaraciones recogidas por medios nacionales, Mejía comparó la actuación de Zelaya y Redondo con personajes televisivos como “Chómpiras y Botija”, señalando que su conducta carece de seriedad institucional.
La dirigente nacionalista enfatizó que Honduras no necesita más consignas, sino líderes responsables, capaces de garantizar estabilidad y respeto a la ley. “Este país requiere trabajo y respuestas al pueblo, no más odio ni división entre los hondureños”, añadió.

El mensaje de Mejía se suma a la postura de otros líderes opositores que han defendido la legitimidad del proceso electoral y han pedido respeto a la institucionalidad.
Analistas consideran que estas declaraciones reflejan la creciente polarización política en Honduras, donde la oposición busca consolidar su papel como garante de la democracia frente a las críticas del oficialismo.