Cuarta agresión contra planta nuclear de Bushehr alarma al OIEA

Comparte si te gusta

Viena. — El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, expresó su “profunda preocupación” tras conocerse que el complejo nuclear de Bushehr, en Irán, habría sido atacado por cuarta vez desde el inicio del actual conflicto.

Autoridades iraníes confirmaron el incidente y advirtieron sobre los riesgos que estos ataques representan para la seguridad regional y mundial.

El OIEA señaló que cualquier agresión contra instalaciones nucleares civiles constituye una amenaza directa a la seguridad internacional, dado el potencial de liberar materiales radiactivos y generar una crisis humanitaria.

“Estamos siguiendo la situación con máxima atención y exigimos garantías de protección inmediata para las instalaciones nucleares”, indicó el organismo en un comunicado oficial.

El gobierno iraní denunció que los ataques forman parte de una estrategia para debilitar su infraestructura energética y presionar políticamente en medio de la guerra. Funcionarios locales aseguraron que, hasta el momento, no se han registrado fugas radiactivas en Bushehr, aunque equipos técnicos trabajan para evaluar posibles daños estructurales.

La planta de Bushehr, ubicada en la costa del Golfo Pérsico, es la primera central nuclear de Irán y juega un papel clave en el suministro energético del país. Su vulnerabilidad en tiempos de conflicto ha encendido las alarmas de la comunidad internacional, que teme un escenario de consecuencias irreversibles si los ataques continúan.

Expertos en seguridad nuclear advierten que la repetición de agresiones contra instalaciones de este tipo podría sentar un precedente peligroso, debilitando los acuerdos internacionales de protección y aumentando el riesgo de catástrofes. Organismos humanitarios también han alertado sobre el impacto que un accidente nuclear tendría en poblaciones cercanas y en el medio ambiente.

El OIEA reiteró su llamado a todas las partes involucradas en el conflicto para respetar las convenciones internacionales y garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares. La comunidad internacional observa con creciente inquietud el desarrollo de una crisis que amenaza con trascender las fronteras del conflicto actual.