La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, manifestó que es urgente iniciar un juicio político contra el consejero Marlon Ochoa, a quien responsabiliza de haber causado un “fuerte daño” a la democracia hondureña.
Según López, Ochoa no solo intentó “torcer las leyes a favor de Libre”, sino que además percibe altos salarios en el CNE sin haber desempeñado funciones relevantes durante la programación de las elecciones pasadas.
“Fue un ataque a Honduras; no hacer un juicio político es no defender a Honduras y su democracia”, subrayó.
La consejera insistió en que la falta de acciones contra Ochoa podría dejar un precedente negativo.
“Pasamos las elecciones, pero todavía la democracia de Honduras tiene muchas amenazas”, advirtió, al tiempo que cuestionó la posibilidad de que Ochoa presente su renuncia como salida a la crisis.

“Si se hace una renuncia, pues se tendrá un clima de impunidad de nuevo; yo no soy diputada, pero sí respeto las instituciones; espero que haya justicia”, expresó López, dejando claro que su postura es firme en cuanto a la necesidad de un proceso político que siente responsabilidades.
El llamado de la consejera se suma a las voces que exigen mayor transparencia y rendición de cuentas dentro del CNE, institución clave para garantizar la credibilidad de los procesos electorales en el país.
Analistas señalan que un eventual juicio político contra Ochoa abriría un debate sobre la independencia de los órganos electorales y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control institucional.
La polémica refleja las tensiones internas en el CNE y la presión social por asegurar que las elecciones se conduzcan con imparcialidad y respeto a la ley. López concluyó que “no hacer un juicio político es no defender a Honduras”, reiterando su compromiso con la defensa de la democracia.