El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) enfrenta un colapso total en su área de emergencias, donde apenas cinco médicos atienden a más de 200 pacientes que buscan recibir atención médica. La situación ha generado alarma entre familiares y usuarios, quienes denuncian largas esperas, descompensaciones y un servicio que califican como “inhumano”.
De acuerdo con testimonios de pacientes, muchos han sufrido desmayos y complicaciones debido a la falta de atención oportuna. Algunos aseguran que han esperado más de seis horas para ser evaluados, mientras otros relatan que fueron remitidos a centros privados por la imposibilidad de recibir tratamiento inmediato.
La crisis en el IHSS no es nueva. Desde hace varios años, el sistema arrastra problemas financieros, falta de personal y deficiencias en infraestructura. Aunque se han anunciado planes de modernización y ampliación de servicios, la realidad en los hospitales y clínicas sigue siendo crítica.

La mora patronal y el incumplimiento en las transferencias han debilitado aún más la capacidad de respuesta de la institución, que atiende a más de 1.8 millones de afiliados en todo el país.
Especialistas señalan que la falta de médicos en emergencias refleja un problema estructural: la escasez de profesionales de la salud en el sistema público y la migración de médicos hacia el sector privado o al extranjero. Además, la sobrecarga de pacientes en Tegucigalpa y San Pedro Sula contrasta con la precariedad de los servicios en el interior del país, donde las carencias son aún más graves.
El colapso actual ha reavivado el debate sobre la necesidad de una reforma integral del IHSS. Organizaciones de trabajadores y empresarios coinciden en que se requiere un esfuerzo conjunto entre gobierno y sector privado para sanear las finanzas, garantizar transparencia y mejorar la atención. Mientras tanto, los pacientes siguen enfrentando un panorama de incertidumbre y riesgo en uno de los servicios más esenciales para la población.