TEGUCIGALPA, Honduras. – Luego de semanas de intensos trabajos de inteligencia y una exhaustiva investigación, la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) logró, en las últimas horas, la captura de uno de los principales líderes de la Pandilla 18 a nivel nacional.
La operación se llevó a cabo en la residencial El Mirador, donde equipos especiales de la DIPAMPCO, en coordinación con la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE) y la División de Seguridad al Transporte Urbano, arrestaron a Jorge Reynaldo Valladares Betancourth, conocido en el ámbito delictivo como “El Rayo Santana”.
Valladares Betancourth ha sido un miembro de la Pandilla 18 durante más de tres décadas, y su extenso historial delictivo le ha permitido alcanzar una prominente posición de liderazgo dentro de la organización criminal.

Las autoridades informaron que actualmente es investigado por varios delitos graves, incluyendo homicidios, extorsiones, tráfico de drogas, desplazamiento forzado y lavado de activos.
Se le considera una de las voces más influyentes dentro de la pandilla, capaz de ordenar y ejecutar crímenes en el Distrito Central y otras regiones del país.
Desde hace varios meses, Valladares Betancourth había sido identificado como uno de los principales objetivos de las autoridades, lo que motivó a la DIPAMPCO a intensificar su búsqueda.

Su captura es un golpe significativo a la estructura de la Pandilla 18, que ha tenido un impacto devastador en la seguridad y el bienestar de la población hondureña.
Las autoridades también destacaron el papel crucial de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) en el desarrollo de estas investigaciones de alto impacto.
En la última semana, sus esfuerzos han permitido no solo la captura de Valladares Betancourth, sino también la desarticulación de narcolaboratorios y la aprehensión de otras piezas clave dentro del crimen organizado.

La captura de “El Rayo Santana” representa un avance importante en la lucha del gobierno de Honduras contra el crimen organizado y el fortalecimiento de la seguridad en el país.
A medida que las autoridades continúan su labor, se espera que esta detención ayude a desmantelar las operaciones de la Pandilla 18 y reducir la violencia que afecta a las comunidades hondureñas.