Azotan los crímenes en la capital

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Cinco personas ultimadas con saña extrema fueron reportados por la Policía durante la madrugada y en el transcurso de un jueves violento en callejones y fronteras de la muerte que divide territorios de la pandilla 18 y de la Mara Salvatrucha (MS-13) en el Distrito Central, además de Atlántida y Olancho.

El primer suceso se registró la noche del miércoles en la conflictiva colonia Flor del Campo, sector número 1, donde agentes policiales se enfrentaron a disparos con miembros de la pandilla 18, convirtiendo esa zona capitalina en un auténtico “campo de guerra”.

El informe proporcionado por la Policía Nacional indicó que antisociales se percataron de la presencia de patrulleros y de inmediato dispararon a diestra y siniestra contra los agentes.

Los policías lograron repeler el ataque armado, sin víctimas que lamentar, por ambas partes. Tras el cruce de fuego no se reportaron detenidos, porque los pandilleros lograron escabullirse entre callejones de esa colonia, con avenidas donde “controla” el barrio 18 y del otro lado, en la colonia Las Torres mandan rivales de la MS-13.

TORTURADO

Cuando se creía que solo había sido la balacera, horas después, pobladores confirmaron el hallazgo de un cadáver, cerca de esa “frontera de la muerte” en la colonia Las Torres. Se trata de un muchacho a quien maniataron con cables para someterlo a crueles tratos y torturas.

La víctima fue identificada como Cristian Ariel Valdez Nieto (17), residente en el barrio La Hoya, en pleno centro capitalino, pero él se habría desplazado a ese lugar para vender chocolates a bordo de autobuses.

Entristecidos parientes, informaron también que el adolescente, con otros dos amigos, decidió ir a visitar a la novia en la colonia La Peña por Bajo, otro sector altamente conflictivo donde aparentemente fueron balaceados por presuntos pandilleros.

Dos de los tres jovencitos escaparon con vida del tiroteo, sin embargo, Valdez Nieto, no corrió con esa suerte al ser privado de libertad, luego subido por la fuerza a un autobús.

Fue hasta ayer que, en horas de la mañana, el cuerpo del adolescente fue localizado con golpes y heridas de arma blanca, tirado en una calle de la colonia Las Torres.

CALLEJÓN DE LA MUERTE

Los episodios de violencia se extendieron al “callejón de la muerte” así le llaman a un paraje solitario que comunica a la colonia San Jorge, en la parte trasera del Instituto Técnico Luis Bográn (ITLB) donde pandillas rivales se pelean espacios para la venta de droga. Allí, otro muchacho fue abatido a tiros tras ser privado de libertad en otro sector, aledaño a ese extremo norte de Comayagüela.

De acuerdo con la información, el joven habría sido bajado de un vehículo y después asesinado sin piedad. Pobladores solo escucharon las detonaciones, pero determinaron no averiguar qué era lo que sucedía, cumpliendo el lema en este territorio sin ley: “Ver, oír y callar”.   

Más tarde, autoridades policiales, fiscales y forenses, reportaron otro condenable crimen en la comunidad El Pedernal, municipio de El Porvenir, extremo norte de Francisco Morazán. En ese sector mataron a balazos, en el interior de su vivienda, a Erick Antonio Arteaga Varela (35).

Por su parte en la colonia Gonzalo Rivera de La Ceiba, Atlántida, le quitaron la vida sin compasión a Wilmer Alfredo Barahona Flores (44).

La Policía también confirmó el deceso violento de un desconocido en la comunidad El Suntul en Silca, Olancho.