Las fuertes lluvias que azotan el norte de Honduras, producto de una masa de aire frío, han generado serias afectaciones en el departamento de Atlántida.
Las autoridades reportan inundaciones, evacuaciones preventivas y la habilitación de albergues en varios municipios, mientras los niveles de ríos y quebradas continúan en ascenso.
En la colonia Armenia Bonito, en La Ceiba, varias viviendas quedaron bajo agua, obligando a familias a abandonar sus hogares.

La iglesia Pacto Profético, dirigida por el pastor Garrido, fue habilitada como centro de refugio desde la medianoche.
“Desde anoche recibimos a varias familias. Una quebrada se metió a varios hogares y, junto con el presidente del Codem, anduvimos sacando familias y las trajimos a la iglesia”, relató el pastor, confirmando que al menos ocho familias permanecen albergadas.
La situación también es crítica en Tela, donde el nivel de los ríos ha aumentado considerablemente, generando alerta en barrios como Montefresco y Villa Linda. En Arizona, el río Leán desbordó parte de su cauce, afectando comunidades del valle y amenazando con incomunicarlas. En Jutiapa, derrumbes en carreteras rurales han dejado sectores aislados.
El Comité de Emergencia Municipal (Codem) y la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) mantienen alerta amarilla en Atlántida y han ordenado la suspensión de clases presenciales en todo el departamento.
Los cuerpos de socorro y bomberos trabajan en evacuaciones y rescates, incluso de mascotas, mientras se habilitan más albergues en iglesias y centros comunitarios.

Las autoridades advierten que las precipitaciones continuarán en las próximas horas, con riesgo de desbordamientos y deslizamientos por la saturación de los suelos.
Se recomienda a la población evitar cruzar ríos y quebradas, mantenerse informada por canales oficiales y extremar precauciones ante el oleaje elevado en el Caribe y ráfagas de viento de hasta 50 km/h.
La persistencia de las lluvias mantiene en vilo a Atlántida, donde miles de personas ya han resultado afectadas y las autoridades trabajan para prevenir mayores pérdidas humanas y materiales.