El caso de alto impacto, donde murió brutalmente asesinado un pasante de la Facultada de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), paso prácticamente a secretividad por mientras lo resuelven equipos de la Agencia Técnica de Investigaciones Criminales (ATIC).
Miguel Ángel Salgado Cabezas, de 31 años, murió la noche del miércoles anterior, tras ser raptado a inmediaciones del Hospital Escuela, de Tegucigalpa, lugar donde estuvo cubriendo su turno como internista de dicho centro asistencial.
En las cercanías al edificio de Medicina Forense, el galeno que cursaba un posgrado en Medicina Interna, supuestamente fue abordado y raptado, para ser llevado por la fuerza con rumbo hasta ese momento no establecido.

Dos horas después, el cuerpo sin vida de Salgado Cabezas fue encontrado en una zona utilizada como botadero de basura en el sector La Planada, aldea Lomas del Diamante, al sur de la capital hondureña.
Durante la inspección de la escena criminal, las autoridades encontraron documentación a nombre de Miguel Ángel Salgado Cabezas, identificado como médico de profesión y presunto empleado del Hospital Escuela.
Agentes policiales llegaron al lugar y confirmaron que se trataba de un homicidio. El fallecido estaba tendido boca abajo y presentaba evidentes signos de violencia. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la morgue capitalina.
La mañana del jueves, autoridades policiales informaron que el vehículo del galeno fue localizado cerca de la morgue capitalina.
Equipos de la Unidad de Inspecciones Oculares de la Policia Nacional, realizaron las pesquisas del automóvil, tipo CRV, donde se recolecto posibles indicios para dar con el paradero de los homicidas.
En este contexto, los agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), ayer informaron que ese caso ya paso al Ministerio Publico (MP), ente que será el encargado de indagar y desenredar el caso que ha conmocionado a gran parte de las personas que se dedican al rubro de la medicina.

El cuerpo encargado de la investigación de la muerte anda tras la caza de una banda muy bien organizada que opera en el Hospital Escuela, pues se encarga de desbalijar a los parientes de los enfermos, robo de motocicletas y automóviles.
Es la misma banda que saquea los aparatos nuevos del hospital y los reemplaza por viejos, además de sustraer material y equipo hospitalario, para ir a venderlo a clínicas privadas.
En la lista hay guardias de seguridad involucrados, que en los próximos días serán detenidos, pero por mientras tienen que ir a declarar a la fiscalía.