La Embajada de Estados Unidos en Honduras anunció que las designaciones de la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18 como organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y como Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT) refuerzan las capacidades de las fuerzas del orden para enfrentar la violencia y el crimen organizado en la región.
Según la sede diplomática, este proceso permite:
Bloquear activos financieros en bancos internacionales.
Imponer sanciones penales a quienes colaboren con estas estructuras.
Aplicar restricciones de visado a individuos vinculados con las pandillas.
Estas medidas buscan cortar los flujos económicos y logísticos que sostienen a las organizaciones criminales, debilitando su capacidad de operar en Honduras y Centroamérica.

La embajada destacó que las designaciones recientes refuerzan el trabajo conjunto entre Estados Unidos y Honduras en la lucha contra el crimen transnacional. “Estas acciones fortalecen las relaciones bilaterales y ayudan a frenar la violencia que afecta a nuestras comunidades”, señaló el comunicado.
La MS-13 y el Barrio 18 han sido responsables de altos índices de homicidios, extorsiones y desplazamientos forzados en Honduras, El Salvador y Guatemala. Estados Unidos ya había designado a estas pandillas como amenazas de seguridad nacional, pero la nueva clasificación como organizaciones terroristas endurece el cerco legal y financiero contra ellas.
Autoridades hondureñas y organizaciones civiles han respaldado la medida, señalando que permitirá mayor cooperación en inteligencia y operaciones conjuntas. Sin embargo, expertos advierten que el reto será garantizar que las acciones legales se traduzcan en protección efectiva para las comunidades más afectadas por la violencia pandillera.
Con estas designaciones, Washington busca enviar un mensaje claro: la lucha contra las maras es una prioridad hemisférica, y Honduras se mantiene como socio estratégico en el combate al crimen organizado.