Washington. – Una nueva polémica sacudió este viernes la política estadounidense luego de que el presidente Donald Trump difundiera en sus redes sociales un video de contenido racista en el que se representaba a los expresidentes Barack y Michelle Obama como primates. La publicación, que generó una ola inmediata de críticas, fue eliminada horas después sin explicación oficial.
En un primer momento, la Casa Blanca restó importancia al hecho, calificándolo como “un error de difusión” y evitando pronunciarse sobre el contenido del video. Sin embargo, la presión política y social aumentó rápidamente. “Es lo más racista que he visto salir de esta Casa Blanca”, declaró un senador republicano, marcando distancia con la acción del mandatario y reflejando el malestar dentro de su propio partido.
Organizaciones de derechos civiles y líderes comunitarios condenaron la publicación, señalando que este tipo de mensajes profundizan la división racial en el país y atentan contra la dignidad de figuras que representan un legado histórico en la política estadounidense.
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión política, con la administración Trump enfrentando cuestionamientos sobre su manejo de la comunicación oficial y el uso de las redes sociales como plataforma de mensajes directos.
Aunque el video fue borrado, el impacto político y social permanece, dejando abierta la discusión sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad institucional en el discurso público.