Después de seis décadas de incertidumbre, Colombia confirmó la identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo, el sacerdote y sociólogo conocido como el “cura guerrillero”, figura emblemática de la izquierda y precursor de la Teología de la Liberación en América Latina.
La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) anunció que los restos hallados en un cementerio militar de Bucaramanga corresponden al líder que murió en combate el 15 de febrero de 1966, apenas meses después de unirse al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El hallazgo y entrega de los restos se produjo en el marco del aniversario de su muerte, un gesto cargado de simbolismo político y social. El presidente Gustavo Petro pidió que fueran tratados con respeto y honores, subrayando la importancia de Torres en la historia del país.

La ceremonia incluyó la entrega oficial a la Iglesia y a la Universidad Nacional de Colombia, institución donde el sacerdote fundó la Facultad de Sociología y ejerció como capellán.
Camilo Torres, recordado por su célebre frase “Si Jesús viviera hoy, sería guerrillero”, se convirtió en un ícono de la convergencia entre fe y lucha social. Su figura ha sido reivindicada por movimientos políticos y académicos como símbolo de resistencia y compromiso con los más pobres.
La identificación de sus restos no solo cierra un capítulo de incertidumbre histórica, sino que también abre un espacio de reflexión sobre la memoria del conflicto armado y la necesidad de reconciliación en Colombia.
La noticia marca un hito en los esfuerzos de búsqueda de desaparecidos y en la recuperación de la memoria histórica, recordando que detrás de cada nombre hay una historia que merece ser contada y dignificada.