Miles de personas se manifestarán en Teherán, Bagdad y otras capitales de Oriente Medio, en concentraciones anuales de solidaridad con los palestinos y contra Israel, coincidiendo con el fin del Ramadán.
Estas protestas, que marcan la Jornada de Al Qods, fueron instauradas en 1979 por el ayatolá Jomeini y se llevan a cabo el último viernes del mes santo musulmán.
El clima de tensión en la región ha aumentado, especialmente tras el reciente bombardeo por parte del ejército israelí en los suburbios de Beirut, así como la reanudación de ataques en Gaza.

En Teherán, los manifestantes exhibieron banderas iraníes, palestinas y de Hezbolá, mientras coreaban consignas antiestadounidenses y antisionistas.
Movilizaciones similares ocurrieron en Irak, Pakistán, Indonesia y Sudáfrica, con la participación de simpatizantes de facciones pro-Irán. Hamás aplaudió estas manifestaciones, afirmando que “Jerusalén seguirá estando en el corazón de nuestra batalla contra la ocupación” y elogiando el apoyo global hacia la causa palestina.