Autoridades sanitarias de Estados Unidos alertaron sobre los riesgos del consumo de leche cruda no pasteurizada, luego de que un recién nacido falleciera en Nuevo México a causa de una infección de listeria.
Los especialistas creen que la madre del bebé contrajo la bacteria durante el embarazo al ingerir leche cruda.
El consumo de este producto ha resurgido en los últimos meses, impulsado por influencers y grupos como Make America Healthy Again (MAHA), que lo promocionan como “oro líquido”. Sin embargo, expertos advierten que los supuestos beneficios no superan los riesgos comprobados.
La leche cruda puede contener patógenos peligrosos como E. coli, salmonella y listeria, capaces de provocar enfermedades graves e incluso la muerte.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recuerdan que la pasteurización es el único proceso seguro para eliminar bacterias dañinas sin afectar el valor nutricional de la leche.
Además, subrayan que niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados son los más vulnerables a infecciones derivadas de productos lácteos no pasteurizados.
La tragedia en Nuevo México reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar campañas de concienciación pública y regulaciones más estrictas para evitar que tendencias en redes sociales pongan en riesgo la salud de la población.