Washington, D.C.—El presidente de Estados Unidos anunció este viernes que las fuerzas militares del país han “destruido” nueve buques iraníes durante la operación denominada Epic Fury. Según el mandatario, la acción se llevó a cabo en respuesta a lo que calificó como “amenazas crecientes” en aguas estratégicas del Golfo Pérsico.
La operación, dirigida por la Marina estadounidense, se desarrolló en un contexto de tensiones crecientes entre Washington y Teherán. Fuentes oficiales señalaron que los buques iraníes fueron neutralizados tras maniobras consideradas “hostiles” contra embarcaciones aliadas en la región. Aunque no se han reportado bajas estadounidenses, el Pentágono confirmó que la misión fue “precisa y contundente”.
El presidente destacó que la acción busca enviar un mensaje claro sobre la capacidad de respuesta de Estados Unidos frente a cualquier intento de desestabilización. “No toleraremos provocaciones que pongan en riesgo la seguridad internacional”, afirmó en un comunicado televisado.

Por su parte, autoridades iraníes aún no han emitido una respuesta oficial, aunque medios locales anticipan que Teherán podría denunciar la operación como una “agresión injustificada”. Analistas internacionales advierten que este episodio podría intensificar la tensión en Medio Oriente, especialmente en rutas marítimas vitales para el comercio energético global.
La operación Epic Fury se suma a una serie de incidentes recientes en la región, donde el control de las aguas del Golfo ha sido motivo de disputas recurrentes. Expertos señalan que la destrucción de nueve buques representa un golpe significativo para la capacidad naval iraní, aunque también podría desencadenar represalias.
Organismos internacionales han llamado a la moderación y al diálogo, subrayando la necesidad de evitar una escalada que comprometa la estabilidad regional. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de ambas naciones.